El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) anunció este jueves un dramático aumento en la pobreza, que alcanzó al 27,3% de los argentinos en el primer semestre de 2018. En total, son más de 11 millones las personas pobres. 

Se trata de una suba del 1,6 % respecto a la última medición (750.000 nuevos pobres), correspondiente al segundo semestre de 2017, cuando el porcentaje de argentinos que no llegaba a cubrir la Canasta Básica Total (CBT) había sido del 25,7%, es decir, 10.400.000 pobres.

En tanto, la indigencia, entendida como los pobres cuyos ingresos ni siquiera les alcanza para comprar el mínimo de alimentación indispensable para la subsistencia, bajó al 4,9% al término del primer semestre del año, contra el 6,2 % de igual período del año pasado, aunque en el segundo semestre de 2017 había llegado al 4,8%.

El primer semestre del año mostró dos movimientos económicos bien diferenciados. Mientras en el primer trimestre el PBI creció 3,1 % en términos interanuales, en el segundo trimestre, bajó 4,2 % producto de la sequía y la inestabilidad financiera.

A comienzos de septiembre, el propio presidente Mauricio Macri reconoció que «con esta devaluación, la pobreza va a aumentar», por lo que anunció un incremento en las partidas de la ayuda social.

Macri anunció un refuerzo en septiembre y diciembre para las casi cuatro millones de personas que reciben la Asignación Universal por Hijo y para los beneficiarios de otros programas sociales.

Para junio de este año, cuando se cerró la medición del Indec, una pareja, con dos hijos de seis y ocho años, necesitó de $ 19.601 para comprar los bienes y servicios que integran la Canasta Básica Total y de esta manera no caer por debajo de la línea de la pobreza.