El juez Claudio Bonadío finalmente aceptó a Aldo Roggio, empresario involucrado en el escándalo de coimas, como imputado colaborador.

Finalmente, luego de varias jornadas de indagatoria, el magistrado homologó el acuerdo para que el titular de la poderosa constructora se convierta en «arrepentido». Roggio además de tener una empresa dedicada a la obra pública también tiene la concesión de Metrovías. 

En los cuadernos de Centeno
figura una reunión entre un alto
funcionario 
de Planificación y
Roggio el  el 28 de mayo de 2008,
en la calle Tucumán al 400.

El empresario quedó imputado como partícipe necesario de presunta asociación ilícita por la que los principales directivos de empresas de primera líneas entregaban coimas millonarias, principalmente a Roberto Baratta, mano derecha del por entonces ministro de Planificación, Julio De Vido.

El nombre del cordobés figura en los diarios de Oscar Centeno, el exchofer del detenido Roberto Baratta, mano derecha de Julio De Vido, quien relató que el empresario y el exsecretario de Coordinación del Ministerio de Planificación Federal, habrían mantenido un encuentro, el 28 de mayo de 2008, en la calle Tucumán al 400.  «Se habían reunido con Roggio», narró.

Incluso, el «remisero» aseguró que a ese encuentro también habían asistido Rafael Llorens, exsecretario legal de Planificación,y Fabián García Ramón, exfuncionario de ese Ministerio. Vale destacar que el grupo Roggio está especializado en construcción de obras civiles y cuenta con 110 años de antigüedad, aunque además opera en diferentes rubros.

De esta manera, el cordobés se sumó a la lista de «imputado colaborador» que cuenta con Juan Carlos De Goycochea, ex titular de Isolux en la Argentina; Héctor Zabaleta, ex director de Techint; Armando Loson, presidente de la empresa Albanesi; Javier Sánchez Caballero, ex CEO de Iecsa; y el primo de Mauricio Macri, Ángelo Calcaterra, ex dueño de Iecsa.