Facundo Albini y su padre Claudio Albini se negaron hoy a declarar ante la fiscal de La Plata Betina Lacki en el marco de la causa por presunta asociación ilícita y estafas con fondos de la Legislatura Bonaerense y por la cual está detenido Julio «Chocolate» Rigau.

Tras la audiencia de indagatoria, ambos seguirán detenidos a la espera de que la fiscalía evalúe si pide o no convertir la aprehensión en detención, para lo cual tiene un lapso de 15 días.

Facundo Albini es concejal de la ciudad de La Plata y responde políticamente al espacio del Frente Renovador en tanto que su padre, Claudio, es subdirector del área de personal de la Legislatura Bonaerense.

Los Albini se presentaron el martes ante la DDI de La Plata luego que el juez en lo penal Federico Atencio librara sus detenciones por pedido de la fiscalía a raíz de las pruebas que los vinculan con «Chocolate» Rigau, sorprendido el 9 de septiembre pasado sacando fondos del cajero automático con tarjetas de empleados de la Legislatura Bonaerense.

Por lo pronto, junto con los Albini hay otra decena de personas detenidas quienes son titulares de las tarjetas de débito de cobro mensual de la Legislatura Bonaerense la cual era utilizada por «Chocolate» para extraer fondos en distintos cajeros automáticos de la ciudad de La Plata. 

Los Albini son los jefes políticos de Rigau y el teléfono de éste último daba cuentas de una serie de mensajes que recibió por parte de Facundo donde le reprochaba que no apareciera y le pagaba 200 mil pesos por mes.

En lo que respecta a Claudio, sobre él todo el tiempo «Chocolate» hacía referencia cuando hablaba con los titulares de las tarjetas, para la extracción de dinero y la rendición posterior ante él.

Rigau está con prisión preventiva tal cual lo dictaminó el juez Atencio y ahora los Albini puede que sigan el mismo curso, ya que para la fiscalía existen pruebas que ellos eran parte de la asociación ilícita que se investiga.

«48 tarjetas es un poco mucho»

Mientras tanto, un legislador del massismo, Rubén Eslaiman, admitió en declaraciones radiales que “es normal que un compañero vaya al banco y le cobre a otros compañeros y personas de su mismo sector”. De todos modos, aclaró que “48 tarjetas es un poco mucho”.

Eslaiman, vicepresidente segundo de la Cámara, sostuvo que esta forma de manejarse es común y tiene el objetivo de evitar “la cola en el banco”. En ese sentido contó que “en mi despacho tengo cuatro empleados, puede pasar que uno diga ‘che voy al banco’ y le cobra a otro”.

El dirigente del frente Renovador aseguró: “En mi caso me han ido a retirar dinero al banco por unos 40 mil pesos. Pero una cosa es que un compañero le cobre a otro, y otra es que se lo retiren a 48″.