La diputada nacional Elisa Carrió denunció este viernes al juez federal Ariel Lijo, a su hermano Alfredo Lijo, y al ex ministro de Planificación Julio De Vido como supuestos integrantes de una asociación ilícita, lavado de dinero, coimas y tráfico de influencias.

La denuncia judicial, que por sorteo corresponde al Juzgado Criminal y Correccional Federal 7, también incluye al ex secretario de De Vido, José María Olazagasti, al ex camarista federal Eduardo Freiler y a Ernesto Chalabe, Roberto Vignati, Gustavo Cinosi, Silvana Andrea Stochetti y Marcelo Rochetti.

Rochetti es el jefe del Gabinete del ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, supuesto socio de Alfredo Lijo en una sociedad de seguros llamada Caledonia.

«El ex ministro de Planificación Julio De Vido era el jefe y en el que Alfredo Lijo era el organizador, es decir, el articulador entre los dos sectores que conformaban la banda: el sector de algunos jueces y fiscales a los que tenía especial acceso a partir de la relación con su hermano, el juez Ariel Lijo, y los empresarios o funcionarios que requerían de sus servicios para la obtención de beneficios procesales en la causas judiciales», indica la denuncia.

Carrió acompañó la denuncia con un supuesto audio en el que Alfredo Lijo, conocido como «operador judicial», admitiría que él “iba a Tribunales a llevarle plata a uno, a otro», lo que demostraría el tráfico de influencias.

La diputada recordó que Alfredo Lijo, señalado como un «facilitador» en Comodoro Py, fue empleado de la Auditoría General de la Nación junto a otro operador en la justicia y ahora apuntado en el escándalo de los cuadernos, Javier Fernández, y que luego trabajó para Aguas Bonaerenses bajo la mirada de Guillermo Scarcella.

Según Carrió, en ese lapso «Fredy» Lijo habría tenido «un lujoso estilo de vida y un patrimonio que no se condice con los ingresos» que tuvo.