La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich , aseguró que los incidentes frente al Congreso durante el tratamiento de la Ley Ómnibus fueron generados «a propósito» por los manifestantes que fueron «a copar la calle».

«Había una marcha ordenada hasta que en un determinado momento decidieron a propósito, porque tenían perfecto lugar en la plaza, salir a copar la calle solamente con el objetivo de impedir que la gente pudiese volver tranquila a su casa», acusó la funcionaria nacional.

En declaraciones a la prensa, la titular de la cartera policial  defendió el accionar de las Fuerzas de Seguridad y señaló que «se actuó de acuerdo al protocolo existente».

Además, Bullrich también se refirió al efectivo de la Policía Federal que lució un símbolo de ultraderecha en su pechera durante el operativo en Congreso.

«Cualquier miembro de las Fuerzas de Seguridad que tenga un distintivo que no pertenezca a la fuerza y sea partidario tiene una actuación administrativa», explicó.

Los incidentes frente al Congreso

El miércoles, piqueteros, partidos de izquierda y organizaciones sociales que se concentraron frente al Congreso en rechazo de la Ley Ómnibus se enfrentaron con la Policía, que se desplegó para impedir el avance de la marcha e intentó aplicar el protocolo antipiquetes para evitar el corte de tránsito de la Avenida Rivadavia, que igualmente se concretó.

El avance de los agentes de fuerzas federales en los alrededores del Palacio Legislativo, que incluyó carros hidrantes, se produjo durante la tarde del miércoles en plena sesión por la Ley Ómnibus. Pese a las órdenes que recibieron las fuerzas de seguridad de desalojar las calles de los alrededores al edificio parlamentario, las mismas llegaron a quedar ocupadas tanto por los efectivos como por los manifestantes.

Inicialmente hubo un avance de gendarmes y policías sobre la multitud y hubo incidentes, pero luego la situación se descomprimió en medio de la movilización que se sostenía en una tarde en la que la temperatura superaba los 35 grados.

El operativo de seguridad contó con un vallado metálico en todas las veredas del edificio del Congreso y numerosos efectivos y carros de asalto, camiones hidrantes, motos y camionetas y micros de las fuerzas de seguridad en calles y avenidas adyacentes.