Movimientos populares, organizaciones sociales de Unidad Piquetera (UP) y partidos de izquierda marcharon esta tarde a la Plaza de Mayo en varias columnas, en una jornada en la que se conmemoraron 22 años de los episodios que dejaron 39 muertos en 2001 y terminaron con el Gobierno de Fernando de la Rúa, y en la que se puso de manifiesto el descontento actual “contra el ajuste económico” del gobierno de Javier Milei. Asimismo, la jornada sirvió de prueba para el despliegue del protocolo antipiquetes ideado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que busca que se marche por las veredas, sin interrumpir el tránsito vehicular.

Las dos columnas principales de la marcha se desplegaron desde Diagonal Sur y avenida Belgrano y desde Florida y Diagonal Norte para confluir en Plaza de Mayo, según lo dispuesto por el Ministerio de Seguridad de la Ciudad e informado por los organizadores de la movilización. Hubo momentos de tensión por la gran cantidad de fuerzas de seguridad desplegadas, que terminaron cortando la circulación de las calles. El saldo de los incidentes fue de dos detenidos.

“Lo que se está jugando es el derecho a defender nuestros derechos, eso es el derecho a la protesta. Lo que ya se anunció y lo que va a anunciar el Presidente esta noche son medidas altamente impopulares que atacan directamente el bolsillo de la clase trabajadora”, dijo la diputada de izquierda Myriam Bregman durante la movilización. “Vamos a ir a la Plaza de Mayo aunque el Gobierno no quiera”, dijo al comenzar la marcha el dirigente del Polo Obrero (PO) Eduardo Belliboni.

El diputado nacional de izquierda Nicolás del Caño dijo: “Vamos a manifestarnos porque no estamos en estado de sitio, este protocolo es inconstitucional, contrario al derecho a la protesta, un derecho elemental y fundante porque permite conquistar otros tantos derechos para trabajadores, la juventud y las mujeres además de visibilizar cuando un derecho no se está cumpliendo”.

Asimismo, el legislador porteño de izquierda, Gabriel Solano, pidió que “la policía deje que se haga esta movilización pacífica, esto no es una guerra”, al tiempo que recalcó que el protocolo de la ministra Bullrich no es legal y pidió la renuncia de la funcionaria.

La marcha a Plaza de Mayo terminó con dos personas detenidas por haber agredido al personal policial. Ambos son mayores de edad y fueron arrestados “uno en diagonal Norte y otro en diagonal Sur”, donde los manifestantes se reunieron antes de arribar cerca de las 16 a Plaza de Mayo.

El detenido en Diagonal Sur fue identificado como Héctor Adolfo Ganzo, de 63 años, perteneciente a “la agrupación Polo Obrero”, a quien “se le labraron actuaciones por desobediencia, artículo 239” y que fue trasladado al Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP).

El manifestante detenido en Diagonal Norte y Maipú fue identificado como Ulises Nicolás Fernández, de 25 años, y fue arrestado por “atentado, resistencia a la autoridad y lesiones”. 

Milei y Bullrich supervisaron el operativo de seguridad desde el Departamento Central de Policía

El presidente Javier Milei supervisó este miércoles desde el Departamento Central de Policía del barrio porteño de Monserrat el operativo de seguridad montado para garantizar la circulación de tránsito en la marcha hacia la Plaza de Mayo realizada por el Polo Obrero (PO) y organizaciones sociales en la ciudad de Buenos Aires.

El mandatario estuvo acompañado por las ministras de Seguridad, Patricia Bullrich; de Capital Humano, Sandra Pettovello, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, entre otros funcionarios.

La presencia de Milei en la sede central de la Policía se dio en el marco de la implementación del “protocolo para el mantenimiento del orden público” anunciado la semana pasada por Bullrich, con el que las fuerzas de seguridad impiden que manifestantes ocupen la vía pública durante una movilización.

Previamente a la llegada del Presidente, Bullrich se encontraba monitoreando desde un centro de operaciones todo el operativo de las fuerzas policiales, según pudo verse en un video difundido por su cartera.

Bullrich: “Las cosas han cambiado, acá se terminó el vale todo”

Tras la marcha a Plaza de Mayo impulsada por partidos de izquierda y movimientos sociales, en conmemoración de los hechos ocurridos en 2001 y contra las primeras medidas del gobierno de Javier Milei, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich dio una conferencia en la que evaluó la puesta en marcha del protocolo de seguridad antipiquetes y el accionar de las fuerzas de seguridad.

“Las cosas han cambiado, acá se terminó el vale todo”, expresó la funcionaria, quien aseguró además que en todo el país “hubo libre circulación” y que “es evidente que la mayoría de la gente decidió no concurrir a la marcha o al corte de calle que estaba previsto”.

Bullrich brindó la conferencia de prensa en el Departamento Central de la Policía Federal Argentina, donde estuvo acompañada por el secretario de Seguridad del Ministerio de Seguridad, Vicente Ventura Barreiro, y los cuatro jefes de las Fuerzas Federales.

“La media que hemos tenido en general en este tipo de piquetes es una media de entre 20 y 50 mil personas. Hoy el número ha sido totalmente reducido”, sostuvo Bullrich, y agradeció a la gente que cobra planes y no marchó. “Han dejado sola a una militancia cerrada, ideológica y a aquellos que siempre concurrían, muchas veces arrastrados, no han venido”, subrayó, y evaluó: “Miles de argentinos dijeron hoy basta del apriete y la extorsión de aquellos que son gerentes de la pobreza. Creo que la gente está lista para comenzar un cambio en Argentina”.

La ministra destacó el éxito del operativo al marcar un hito ocurrido en la Patagonia. “Un puente emblemático que siempre es cortado, que se liberó muy temprano, que es el puente que une Cipolletti con Neuquén y que fue intervenido rápidamente por la Gendarmería Nacional”, apuntó.

En esa línea, puntualizó: “Hoy no se cortó la 9 de Julio. Hoy no se cortó el Puente Pueyrredón. Hoy no se cortó el Metrobus. Hoy no se cortaron accesos ni rutas. La gente pudo ir y volver a su trabajo o a las actividades que tenía que realizar con total y absoluta tranquilidad”.

Sobre algunos de los requisitos del protocolo que se respetaron, la funcionaria destacó que “los manifestantes no transportaron palos, ni piedras ni estaban encapuchados”. De igual modo, remarcó un punto central: “No hubo madres, ni padres con niños, no se vieron niños en la manifestación. No se utilizaron como escudos humanos, algo que habíamos pedido por favor a los padres y madres que no trajeran niños. Esto que ha sido una postal habitual hoy no lo vimos”.

Acerca de los operativos previos realizados en medios de transporte, la ministra expresó: “No vinieron en colectivos porque sabían que todos iban a ser intervenidos”. Acerca del caso de un micro que fue requisado, dijo que se trató de “un ómnibus no habilitado” que “fue decomisado y las personas tuvieron que tomar otros medios para llegar a la manifestación o se habrán ido a su casa”.

Casi 9.000 denuncias a la línea 134

En la previa a la protesta, el vocero presidencial Manuel Adorni, afirmó que las organizaciones de la Unidad Piquetera que marcharán lo hacen por el “temor a perder el negocio” de la intermediación de los planes sociales e informó que ya se recibieron 8.900 denuncias en la línea 134 por supuestas amenazas para participar de la movilización.

En conferencia de prensa, Adorni cargó contra los dirigentes de izquierda y sobre todo dirigió sus dardos al Polo Obrero, la agrupación más fuerte que lo tiene a Eduardo Belliboni como líder. A los dirigentes de ese espacio los acusó de manejar una caja de 5461 millones de pesos y de extorsionar gente para mantener ese “negocio”. 

“Todas las organizaciones que hoy convocan a la marcha son las que efectivamente actúan de intermediarios entre el plan social y el beneficiario. Entendemos que detrás de eso hay un gran negocio. Y por eso los motivos de la marcha es precisamente el temor a perder ese negocio”, dijo el funcionario. Y fue por más: “El Polo Obrero maneja una caja de 5.461 millones de pesos, por supuesto siempre extorsionando y maltratando a la gente que necesita los planes y que realmente tiene necesidades”.