En el aniversario número 26 del atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), Alberto Fernández sostuvo este sábado que «los argentinos tenemos una deuda que debemos saldar», en un mensaje publicado a las 9:53, la hora en que explotó la bomba en el edificio de la entidad en 1994.

«Por la memoria de las 85 víctimas del atentado a la AMIA, la búsqueda de verdad y justicia es un imperativo moral que debe unirnos a todos contra la impunidad. Fueron muchos años de frustraciones. Los argentinos tenemos una deuda que debemos saldar», escribió el Presidente en su cuenta de Twitter.

Fernández acompañó la publicación con una foto de la fachada reconstruida de la sede de la mutual judía, ubicada en Pasteur 633, que quedó destruida el 18 de julio de 1994 por una bomba que mató a 85 personas y dejó más de 300 heridos.

EL viernes, en el acto central de conmemoración del atentado, el presidente de la AMIA, Ariel Eichbaum, renovó el pedido de justicia por el esclarecimiento del atentado contra la mutual judía, del que se cumplen 26 años, al aseverar que, desde entonces, «vivimos en impunidad», reclamó al Estado que «redoble los esfuerzos» en ese sentido y advirtió que la organización extremista chiita libanesa Hezbollah sigue siendo una «amenaza del presente».

Esta semana, en diálogo con Dina Siegel, directora del Instituto Belfer para Asuntos Latinoamericanos del Comité Judío Americano, Alberto Fernández había defendido el Memorandum de Entendimiento con Irán.

«Cuando en algún momento se buscó un acuerdo con Irán, en ese Memorándum de Entendimiento que francamente yo critiqué mucho, en el fondo fue la búsqueda de tratar de destrabar el problema que existía de que no enviaban a los acusados a declarar y a encontrar una solución. Yo creo que la Argentina todavía está en deuda con ese tema. Pero el mayor deudor es el país que no accede a que los responsables vengan y declaren. Eventualmente serán declarados inocentes, recuperarán su libertad y se volverán a Irán. Y si no tendrán que hacerse cargo de lo que ha pasado. Lo que necesitamos es conocer la verdad», dijo el Presidente.

Esta posición es diferente a la que tenía Fernández en enero de 2015, mes en el que apareció muerto en su departamento el fiscal Alberto Nisman. «No tengo ninguna duda de que ese acuerdo tenía un solo propósito que era torcer el rumbo de la investigación y favorecer la impunidad de los acusados», afirmó Fernández en ese momento.

Por otro lado, Alberto Fernández recibió el martes al mediodía en la residencia de Olivos al padre de Sebastián Barreiros, una de las víctimas más jóvenes del atentado a la AMIA.