El debate sobre la legalización del aborto terminó de consolidar una grieta interna en el oficialismo que ayer corporizó, del lado de quienes se oponen, el presidente previsional del Senado, Federico Pinedo, quien se enojó con la diputada impulsora del proyecto, Silvia Lospennato, y le espetó vía twitter: «Bajando un cambio».

 

La tensión entre quienes defienden el proyecto y quienes se oponen dentro de Cambiemos pareció ascender un escalón más ayer. Durante el día, la diputada Silvia Lospennato, quien en la cámara baja tuvo una activa participación para lograr la media sanción, publicó en Twitter la nota que habían firmado en La Nación Aida Kemelmajer de Carlucci y Eleonora Lamm bajo el título «Aborto: hablar sin eufemismos».

Además de compartir el link de la nota, la legisladora comentó que «Kemelmajer responde uno a uno a los argumentos falaces» y agregó: «No se puede engañar a todos, todo el tiempo».

El detalle es que esa nota de Kemelmajer y Lamm era la respuesta a otra que el día anterior había publicado Federico Pinedo, quien no soportó el embate de Lospennato y le dio una especie de orden públicamente: «Bajando un cambio», con el gerundio propio de quien da una orden desde un lugar de poder.

El «intercambio», por así decirlo, fue visto por miles de usuarios, muchos de los cuales destacaron la actitud autoritaria y machista del senador. Como lo hizo, tam,bién por twitter, la diputada Victoria Donda:


Michetti responde acusaciones

Por su parte, la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, sostuvo que «la riqueza de la democracia está en el debate», al defender el giro del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo a cuatro comisiones del Senado.

«Nuestro sistema parlamentario permite el desarrollo de este debate y esta discusión en dos tiempos, uno en cada cámara, y cada una de ellas tiene características y composiciones propias que permiten enriquecer la mirada del debate», apuntó en una columna que publica hoy el diario La Nación.

Para Michetti la Cámara de Diputados «representa de una manera más directa a la población en su rica diversidad, y el Senado representa a las provincias, con sus realidades particulares, con su idiosincrasia local y con la mirada puesta en cómo afectan las normas a una y otra provincia».

«Se ha escuchado que algunas personas consideran que no debe darse discusión en el Senado ‘porque en Diputados ya se discutió suficiente’. Tal afirmación desconoce en absoluto la riqueza de nuestro sistema parlamentario, y del sistema federal en el que se organiza nuestro país», sostuvo la vicepresidenta.

Michetti se refirió así a las críticas que recibió su decisión del jueves último de girar a las comisiones de Salud, Justicia y Asuntos Penales, Asuntos Constitucionales y de Presupuesto el texto que permite la interrupción voluntaria del embarazo, que ya obtuvo media sanción de Diputados.